martes, febrero 15, 2005

Carnaval

Hace unos días, hicimos la fiesta de carnaval. En mi instituto, tan artísticos que son los niños de casa bien, ésta es una gran fiesta donde los alumnos hacen actuaciones muy diversas en las que el disfraz es más bien una excusa.

Las niñas de primero de ESO suelen aprovechar la ocasión para enseñar palmito a sus compañeros. Yo lo llamo campaña de promoción. Como hace tanto frío, conviene recordar a sus objetos de deseo sexual como eran sus carnes cuando llegaron en septiembre. Donde estaban los piercings y los tatoos, claro.

Dolça Cum Baia y sus amigas hicieron un pasacalle con zancos muy étnico y gracioso, y algunos aprovecharon para cambiar de imagen, como Alberto Sementhal, que aprovechó para hacerse una cresta (¿el primer actor porno punk?) que ya ha desaparecido a día de hoy por presión paterna (ahora parece un skin).

Tuvimos imitaciones de Eminem, de Céline Dion y de algún Mestre (este año me libré).
También tuvimos los típicos disfraces de travestismo que tanto gustan a algunos chicos:

-¿Has visto como se ha pintado Johnny Medina? Si por lo menos se hubiese puesto un complemento de La Gata Ruiz de la KK iría a juego con su colorete. Sentenció Alfred Perri.
-Que malo eres! Caroline Herrérez le celebraba la idea. Por cierto ahora es Caroline la que se beneficia de Alfred Perri, y ya no Lolita.

Biel Carmanyola se perdió todo porque estaba preparando el sonido para el concierto con el que se acababa la fiesta. En el actuaba el “grupo” Kortijo Salva-g, formado para la ocasión y ya disuelto, donde berreaba como los ángeles su gran amor secreto Pep Aymerich, oveja negra de los Aymerich de toda la vida.